23/2/09

D

Es todo distinto, todo simplificado. Duelen menos las sonrisas, duele menos sentirte. Sin embargo, estoy incompleta. Esta vez ya se que no hay vuelta atrás, esta vez ya no tengo ganas ni de esperar ni de actuar por vos. Esta vez, al menos yo, me solté definitivamente. Y no creo que nada de lo que tu cobardía te permite darme pueda servirme. No espero, porque no quiero tenerte cerca (mentira). Quiero, por supuesto que quiero. Necesito, ansío, espero. Pero no puedo permitirme seguir desperdiciando tiempo y fuerzas en una causa perdida. Estoy en estado de trance y tengo miedo. Miedo a despertarme y darme cuenta de que nada sirvió, ni siquiera para crecer. Miedo a caer en cuenta de que se terminó definitivamente. No hagas que pierda la magia, me da tanto miedo opacarme de nuevo. Dentro mío, muy dentro mío, se que algo de vos no se va a desprender de mí nunca, aunque esta vez sea el fin definitivo. Y tambien se que, aunque quizás no sea del todo puro, yo quise y dejé algo mío en vos. Creo que dejé en vos más de lo que me quedó a mí.